Categorías: noticias. Publicado por Jorge Picó .01 Jun 2008 06:20 pm

Amor por México y sus actores de teatro que ahora hablan para sacarle los dientes a los intereses privados. Me emociona verlos, mirada en plano fijo, para informar e invitar a la rabia. La rabia, qué otra cosa sino hace falta hoy para subirse a un escenario. Hambre, sed y rabia. “La rabia es mi vocación”, canta Silvio. Supongo que sabéis que México puede sufrir ahora una de las mayores barbaridades de su historia, y no es que mis hermanos mexicanos hallan sufrido pocas: estamos hablando de la privatización de PEMEX (Petróleos Méxicanos), ahora, justo ahora que el petróleo está a ciento y nosecuántos dólares el barril. Ese dinero les hace falta a los 30 millones de mexicanos que viven en la pobreza. Ese dinero es suyo. Tan linda e inhumana gestión la quiere llevar a cabo Felipe Calderón, que debe tener el corazón podrido, y a quien nuestro presi del talante y las cejas resultonas, Jose Luis Zapatero, se apresuró en felicitar, y el diario El País en retratar, tras ganar un fraude electoral en las últimas elecciones del 2006. Pero Calderón tiene que devolver los favores recibidos en campaña. El presidente de la nación es un empleado de las grandes empresas, en esto se ha convertido la democracia. Quienes muerden el aire con sus testimonios son Julieta Egurrola, que me deslumbró en Copenhage de Michael Frayn con puesta en escena de Mario Espinosa junto a Claudio Obregón y Luis Miguel Lombana, pisando el espacio escénico de Jorge Ballina. Justo detrás del Auditorio del DF, en los teatros de la Unidad del Bosque. También habla Jorge Zárate, (le tomé prestado su apellido para uno de mis personajes). En mi último viaje a México lo vi en una obra de Legom, Edi&Rudy, junto al inmenso, humano y mércureo actor Carlos Cobos dirigidos por Carlos Corona, pisando un espacio de felpudo rojo, kitsch y necesario para lo que se contaba. Fue en El Foro La Gruta del Teatro Helénico. Esta obra si tuviera los medios la montaría. Otro día, menos importante, intentaré reflexionar porqué en la rica Europa siempre están montando los mismo textos y un autor como Legom no nos llega. La última actriz es ni más ni menos que Ofelia Medina. Nacida en Yucatán me cuenta mi mujer que Ofelia es de Mérida y nació en una familia bien. Criada entre criadas un día le preguntó a su padre, con pocos añitos, porqué no iba a la misma escuela que las hijas de las que la cuidaban. Y su padre terminó cediendo y la llevó a la escuela pública, con la gente del pueblo.
Aquí os dejo unos vídeos de tres grandes actores mexicanos que he visto trabajar y que ahora se ganan todavía más mi respeto al oírles decir “Patria, ya basta de llagas y hambre”. Después de verlos se vale tirar piedras.